Proyecto 02 · Experiencia de Marca & Evento VIP
Una Tarde
en Casa
Un formato de marca propio: llevar a la clienta a la casa real de la fundadora, no a una tienda. Entrar al hogar de María José Guldman —una obra de Smiljan Radić— era entrar al mundo íntimo de la marca; las marcas invitadas se articulan como anfitrionas de un mismo encuentro, no como auspicios yuxtapuestos.
El punto de partida no fue un venue sino una pregunta: ¿dónde se siente la marca cuando nadie está vendiendo? La respuesta era la casa real de María José Guldman, la fundadora. Llevar a las clientas a su hogar —donde vive y crea— era invitarlas al mundo más íntimo de la marca: un gesto genuinamente personal, no un evento en un lugar arrendado.
Que la casa sea obra de Smiljan Radić —arquitecto premiado ese año con el Pritzker— suma silencio, materialidad y escala doméstica, cualidades que la marca ya tenía en su producto y que hasta entonces no había podido mostrar.
Sobre esa base construí el formato completo: identidad gráfica del encuentro, sistema de invitación y confirmación, recorrido de la tarde, guion de anfitriona y la negociación de siete alianzas comerciales encajadas cada una en un momento específico del recorrido.
Sistema gráfico
Una invitación
que ya es la tarde.
La invitación se diseñó en dos soportes coordinados —impreso y digital— con la misma paleta y el mismo ritmo tipográfico que después se leería en la casa: señalética, menú, tarjetas de las marcas invitadas.
El sistema incluye una pieza de confirmación automática, de modo que la invitada recibe una respuesta con la misma identidad y no un correo genérico. Esa continuidad es lo que convierte un evento en una experiencia de marca.
Piezas del encuentro
Para la mano de cada invitada diseñé dos piezas: un mini tótem de mesa y un raspe.
En el raspe —«Frota la rana y raspa»— la rana de la marca se vuelve juego: bajo el círculo dorado, una sorpresa.
Co-branding
Siete marcas, un solo relato: cada alianza ocupa un momento del recorrido, no un logo en la pared.
Antes de la invitación a las clientas hubo otra pieza: la propuesta a las marcas. Un documento que explica el formato, la audiencia —«sesenta mujeres que sí compran»— y qué gana cada marca por estar en la casa.
Siete alianzas se cerraron sobre esa base, cada una encajada en un momento específico del recorrido.
Alianzas comerciales
- L'Occitane — un aroma para la casa y un regalo de despedida para cada invitada.
- Viña Errázuriz — el maridaje y una cata de la tarde, con un código de 40% para su tienda online.
- Vitamina — café móvil: un carro con barista a lo largo de toda la velada.
- Los Tilos — los quesos de las mesas.
- Monarch — un par de calcetines para cada invitada.
- Jardín de Hadas — un obsequio para cada invitada.
- La Fête — los chocolates de las mesas.
Qué hice
- Creación del formato «brand home experience» de cero, incluido su nombre.
- Gestión y cierre de la locación: la casa de la fundadora, obra de Smiljan Radić (Pritzker 2026).
- Negociación y coordinación de siete alianzas comerciales.
- Identidad gráfica del encuentro y sistema de invitación y confirmación.
- Diseño del recorrido, la ambientación y el guion de la tarde.
- Producción integral y coordinación de proveedores en jornada.
La tarde
La casa como
sala de ventas
que no lo parece.
El recorrido alterna estaciones de las marcas aliadas con puntos de producto: la invitada pasa del ritual de bienvenida a la mesa larga, y de ahí a la exhibición, sin cambiar de registro.
Fotografía de la jornada: Verónica Besa.
Registro de la jornada
Producto en la casa
Cada pieza donde
una invitada
la encontraría.
El producto no se expuso en mobiliario de tienda sino en las superficies de la casa —mesas de piedra, repisas, libros, bandejas—, sin que nadie se lo ofreciera a nadie. El calzado aparece integrado al interior en lugar de destacado sobre él.
Esa decisión es la que sostiene el formato: si el producto se expone como en tienda, la tarde vuelve a ser una venta y deja de ser una visita.
Las marcas aliadas